Hace años rogaba por una caricia en mi mano, incluso por un abrazo, hace años...Pasaron unos cuantos años más y rogaba por un beso, por tener unos labios sobre los míos, rogaba por amor y nunca fui agraciado con aquello que me quitaba el sueño. Muchas noches de insomnio y de lagrimas desperdiciadas a lo largo de esos años...
Pasaron un par de años más y ansiaba tener un cuerpo junto al mio, moría por sentir calor humano, sin importar como, necesitaba sentirme querido, la vida se me escapaba en cada respiro y no podía evitar sentirme una basura a la que nadie quería acercarse.
Otros años más, mi mente no podía creerlo, bese la primer boca y abrace mi primer cuerpo... pero no fue lo que esperaba... poco menos de un año después, me vi besando a otra boca, la misma que besaría por lo próximos dos años seguidos y si, fue lo que esperaba. Unos meses desde aquella boca y las cosas no funcionaban, mi mente se volvió inconsistente y aleje a todos, tenia que mantenerla junto a mi sin importar el costo, amigos o familia, nada era más importante que ella...
Pasados los dos años:
Morí por segunda vez en mi vida y el proceso de renacer fue más difícil, mi madre ahora no sufrió los dolores del parto, nadie sufrió, más que yo y aquellas personas que en ese tiempo pudieron permanecer junto a mi, aquellos que deje estar junto a mi. La lucha por renacer fue dura, todo parecía ir en mi contra y una mujer me ayudo a salir de aquel hoyo. Me amo como nadie y sufrió por mi cuenta como nadie, sus lagrimas nunca se borran de mi alma...
De regreso al bosque oscuro, logre ver por primera vez la luz, años después. Me vendí la idea de que no seria igual y vaya que no lo fue, el final fue abrupto, esperado, pero repentino. Difícil de explicar, pero fácil de asimilar, ya había crecido, pero estaba lejos de madurar...
Le vendí mi alma la oscuridad y decidí no ver a nadie, mi soledad platicaba diario conmigo y logre conocerla tanto que me enamore de ella. Dos meses de confinamiento.
Semanas después, cobre conciencia, ya no era un niño, mis manos de adulto y la barba no mentían, había envejecido...
De regreso al mundo compartido, la gente era amable conmigo, no se si despedía ternura o compasión, de igual modo le agrade a una mujer, pudo ser algo bueno, de lo que que pude vivir, pero ame tanto a mi soledad que no pude ir con ella, arruine sus ilusiones, nunca la vi sonreír de nuevo, dos meses más de confinamiento...
Otra ilusión, demasiada buena para ser cierto, igual decidí creerlo, pero era casi imposible, romance por primera vez en años y sentimientos de hace años que no recordaba fuera capaz de sentir. Nada de confinamientos esta vez... 8 meses de tranquilidad.
Cobro conciencia de que hay una constante, no soy un excepcional ser humano, veo mis manos de nuevo, confinamiento al aire libre por mes y medio. Meses después todo termina por primer vez y noto algo diferente, ya no sufro como antes, sonrió sin saber porque...
De regreso a la estabilidad, se siente distinto, sabe a derrota, pero no se ve el final del camino, sonrio de nuevo hasta que se complica todo otra vez. Guardo la calma, no es la primera vez que me pasa, sonrio con un nudo en la garganta, imposible estar en confinamiento, muchas cosas por vivir, a la espera de nuevas noticias, hace años estoy a la espera de buenas noticias, nunca las recibo...
Escribo estas letras, dudo en publicarlas, me decido a hacerlo, no hay sonrisa alguna...
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