domingo, 23 de octubre de 2011

No puedo dormir.

Estoy despierto a la 1:25 a.m. frente al monitor sin nada que hacer más que tratar de perder más tiempo. La gente ya no se me acerca, solo las nuevas amistades, las viejas aun se aferran al viejo yo, sonriente, amable, despreocupado, sincero... aun no se acostumbran a todas las blasfemias y mentiras del nuevo yo. Veo por aquí y por allá gente que conozco o que creo conocer, los veo y recuerdo viejos tiempos, tal vez mejores, tal vez peores, o simplemente otros tiempos sin más.

Desconozco lo que soy, a donde iré a llegar, no confió en las relaciones, creo que todas están destinadas a fracasar tarde o temprano, si no por decisión mutua, por el termino de la vida. Vi a uno de los hombres que mas admire en mi vida llorar por primera vez cuando perdió a su mujer amada, no porque ellos quisieran, sino por caprichos de la vida. Yo también llore ese día, fueron muchas lagrimas de hecho, duraron por meses, humectaron mis mejillas, deshidrataron mis ojos.

Desde niño, y sin saberlo, yo era ya victima del amor, no solo amor de niño a una niña (nunca consumado) sino amor a seres cercanos, dígase familia, amigos o mascotas. Lo cual me hace recordar lo insensible que he sido en el mismo ámbito, la primer muerte en mi vida, de mi querida perra Karibu, no la llore, no le tome importancia y criticaba a mi hermano por llorar. Después experimente dos muertes muy dolorosas y mi alma se empezó a quebrar de poco a poco.

Tal vez exagere un poco, pero así veo las cosas, ningún hombre ni ninguna mujer valen la pena para estar con ellos en una relación mas allá de una amistad. Una amistad nunca te traerá problemas existenciales, nunca sentirás un deseo incontrolable de estar con esa personas y nunca sufrirás, ya que nunca decidirán separarse, solo la muerte lo hará y esa es la verdad que yo veo, no hablo de libertinaje ni mucho menos, sino de amistad pura, la única cosa que no daña, no duele siquiera un poco y se conserva pura y sin tachaduras.

Toda relación es complicada, desde siempre lo ha sido y tanto es así que el amor infrenable ha destruido imperios completos o guiado a un hombre hasta el mismo infierno. La vida es demasiado corta como para desperdiciarla en banalidades, la típica rutina de citas, conocerse, hablarse bonito, besarse, abrazarse, tener sexo, pelearse, separarse, volverse a unir y al cabo de un tiempo, separarse de nuevo y definitivamente, solo para empezar la jornada de auto regeneración hasta encontrar a alguien nuevo con quien iniciar toda la rutina.

Nos gusta el conflicto, somos animales sentimentales, la peor combinación de todas, el instinto nos guía pero nos hace sentir culpables de saciar nuestras necesidades. Nunca estaremos conformes con lo tenemos y nunca estaremos felices por completo. Lo que creemos que es felicidad solo es una idea copiada de la televisión que a su vez la copio de millones de años de "razonar" y "amar"

No hay amor puro el día de hoy, más allá de una madre y su hijo (o un padre) no hay relación alguna que no tenga tan siquiera un poco de odio en si, algunos dirán que es lo que le da sabor, variedad, que así conoces más las personas, lo cual me lleva a mi siguiente punto, ¿como conoces a una persona realmente?

La sinceridad, pura sinceridad, sino dices la verdad siquiera una vez, todo esta condenado a fracasar, secretos mal guardados seguirán saliendo a la luz eventualmente y la visión que tu pareja tenia de ti, se volverá tan abstracta que le dará miedo estar contigo, de ser posible di toda la verdad en un comienzo o en el momento que recuerdes algo de vital importancia, de no ser así, prepárate para el inminente fin.

¿Y que hace una relación buena? la verdad, nada lo hace, ninguna relación es buena o completamente mala, por eso hay tantos libros acerca de ello y tantos dudas relacionadas a este asunto, no tenemos la mas mínima idea de que es lo que queremos en alguien, sin embargo lo dejamos bien claro desde el inicio de toda relación amorosa: me estoy enamorando de la idea de estar contigo en un futuro que puede o no llegar, imagino que eres genial y que eres perfecto, imagino que sin importar tus defectos podre amarte y tener un final feliz. Como ven todo se basa en una premisa que no es aceptada por ningún razonamiento logico: la imaginacion.

Expectativas que de nada sirve hacerse, porque al final se te clavaran como agujas directo al alma y no hay forma de quitarlas de ahí por mas que lo intentes. Dolor creado desde la imaginación que ataca tu mente y eventualmente tiene efectos secundarios sobre tu cuerpo. Puedes morir por amor, tal como decía aquel poema nocturno.

Probablemente mi instinto me incite a volver a intentar algo nuevo, algo viejo o a tratar de hacerlo por lo menos, pero mi razón me dice (después de muchos días completos de pensarlo) que no es lógico volver a tomar el queso de la ratonera si una vez ya te rompió la columna vertebral.

Bien, aun no puedo dormir, pero creo que esto valió la pena, es bueno escribir algo que sale del alma, rota, muerta y sin ilusiones, pero aun así, sigue siendo mía y no pienso dársela de comer a los lobos.

viernes, 7 de octubre de 2011

El fantasma en la cafetería.

Esta es una historia meramente real. No le sucedió a un amigo de un amigo, me sucedió a mi, y a mis amigos.

No hace mucho tiempo fui a una cafetería en una cita romántica, solo para que al día siguiente terminara trabajando ahí, no había ningún problema, me encantaba la atmósfera del lugar y en especial que podía poner mi propia música.

Tarde unas dos semanas para empezar a hablarle a mis compañeros, los cuales ya tenían tiempo de trabajar ahí mismo. Un buen día, sin previo aviso, Rodrigo (Rod para abreviar) salio de la bodega preguntando si le había llamado, pero no era el caso, así que Rod creyó conveniente contarme algo que pasaba en la cafetería.

Resulta que de vez en cuando, cuando no hay clientes, Rod escuchaba su nombre ser mencionado por alguno de sus compañeros de trabajo, a lo cual, la verdad, dude de la cordura de Rod e hice como que le creí.

Al pasar el tiempo, no se si por contaminación de aquella historia, empece a experimentar los mismos eventos que me habían contado. Una vez estando en la cocina, una vez en bodega y otra estando leyendo. Lo raro es que siempre me decían que no me habían hablado, y les creo ya que aquella señora había entrado a trabajar tiempo después y no había forma de que supiera la historia.

Así fue durante un tiempo, hasta que empezó a ser más seguido y después... ya no pasaba nada.

Fue un periodo de relativa paz y ya todos se habían olvidado de aquel fantasma, hasta que un día, el trovador entro a trabajar con nosotros dentro de la cocina y mesas, se llama Remy y sin nosotros contarle nada de lo que pasaba, él también empezó a escuchar su nombre.

Se me hizo bastante curioso este hecho y me puse a pensar que eso solo nos pasaba a los hombres que ahi trabajábamos, a las mujeres nunca les paso esto y solo escuchaban nuestras anécdotas. Un buen día, Remy volvió a escuchar su nombre y yo era el único que estaba en el café. Remy salio de bodega y le dije que yo no lo había llamado, nos quedamos un rato platicando y sin más, un domo de mini pastel de plástico, salio volando de su lugar y cayo al suelo, nos quedamos en shock y sin saber que es lo que había pasado, puesto que el domo estaba bien puesto en su lugar y no era nada normal que eso pasara. Les contamos a nuestros compañeros y al parecer nos creyeron.

Me anime a tomar fotografías en la completa oscuridad del café, así que antes de salir, les pedí que apagaran las luces para poder tomar fotos a la cafetería y ver que encontraba. De todas las fotos, solo una tuve resultados (lamentablemente y se que esto me desacreditara, pero la foto se perdió) una cara de una niña salio clara en una de ellas. Claro, no supe que era una niña sino hasta analizarlo y experimentar otro evento, el más fuerte de todos los que había pasado ahí, incluso más que el del domo.

Un día sin gente, estaba yo con la señora Mary, y como no había entrado mucha clientela, no habíamos prendido las luces de la parte trasera del café. Fui a la bodega para ponerme mi uniforme y al salir, detrás mio y con una claridad impresionante, escuche un susurro de una niña con voz juguetona que dijo "Mike". La piel se me erizo y fui rápido con la señora Mary, pero antes de llegar con ella, sentí un leve roce en mi brazo izquierdo, como de una mano fría acariciándome. No perdí la calma y trate de calmarme, me fui rápido con la señora Mary y le platique esto, me escucho y se emociono (esa señora era la ley) y fuimos a ver si pasaba algo más en ese lugar, pero no, no se repitió aquel fenómeno de nuevo, con el tiempo la administración se porto muy mal con un servidor y tuve que renunciar, pero algo es seguro, la fantasma de la cafetería es una niña que le gusta molestar a los hombres y que, muy probablemente, se haya interesado de más por mi.

Y si, es una historia completamente real.

lunes, 3 de octubre de 2011

Hace años

Hace años rogaba por una caricia en mi mano, incluso por un abrazo, hace años...

Pasaron unos cuantos años más y rogaba por un beso, por tener unos labios sobre los míos, rogaba por amor y nunca fui agraciado con aquello que me quitaba el sueño. Muchas noches de insomnio y de lagrimas desperdiciadas a lo largo de esos años...

Pasaron un par de años más y ansiaba tener un cuerpo junto al mio, moría por sentir calor humano, sin importar como, necesitaba sentirme querido, la vida se me escapaba en cada respiro y no podía evitar sentirme una basura a la que nadie quería acercarse.

Otros años más, mi mente no podía creerlo, bese la primer boca y abrace mi primer cuerpo... pero no fue lo que esperaba... poco menos de un año después, me vi besando a otra boca, la misma que besaría por lo próximos dos años seguidos y si, fue lo que esperaba. Unos meses desde aquella boca y las cosas no funcionaban, mi mente se volvió inconsistente y aleje a todos, tenia que mantenerla junto a mi sin importar el costo, amigos o familia, nada era más importante que ella...

Pasados los dos años:

Morí por segunda vez en mi vida y el proceso de renacer fue más difícil, mi madre ahora no sufrió los dolores del parto, nadie sufrió, más que yo y aquellas personas que en ese tiempo pudieron permanecer junto a mi, aquellos que deje estar junto a mi. La lucha por renacer fue dura, todo parecía ir en mi contra y una mujer me ayudo a salir de aquel hoyo. Me amo como nadie y sufrió por mi cuenta como nadie, sus lagrimas nunca se borran de mi alma...

De regreso al bosque oscuro, logre ver por primera vez la luz, años después. Me vendí la idea de que no seria igual y vaya que no lo fue, el final fue abrupto, esperado, pero repentino. Difícil de explicar, pero fácil de asimilar, ya había crecido, pero estaba lejos de madurar...

Le vendí mi alma la oscuridad y decidí no ver a nadie, mi soledad platicaba diario conmigo y logre conocerla tanto que me enamore de ella. Dos meses de confinamiento.

Semanas después, cobre conciencia, ya no era un niño, mis manos de adulto y la barba no mentían, había envejecido...

De regreso al mundo compartido, la gente era amable conmigo, no se si despedía ternura o compasión, de igual modo le agrade a una mujer, pudo ser algo bueno, de lo que que pude vivir, pero ame tanto a mi soledad que no pude ir con ella, arruine sus ilusiones, nunca la vi sonreír de nuevo, dos meses más de confinamiento...

Otra ilusión, demasiada buena para ser cierto, igual decidí creerlo, pero era casi imposible, romance por primera vez en años y sentimientos de hace años que no recordaba fuera capaz de sentir. Nada de confinamientos esta vez... 8 meses de tranquilidad.

Cobro conciencia de que hay una constante, no soy un excepcional ser humano, veo mis manos de nuevo, confinamiento al aire libre por mes y medio. Meses después todo termina por primer vez y noto algo diferente, ya no sufro como antes, sonrió sin saber porque...

De regreso a la estabilidad, se siente distinto, sabe a derrota, pero no se ve el final del camino, sonrio de nuevo hasta que se complica todo otra vez. Guardo la calma, no es la primera vez que me pasa, sonrio con un nudo en la garganta, imposible estar en confinamiento, muchas cosas por vivir, a la espera de nuevas noticias, hace años estoy a la espera de buenas noticias, nunca las recibo...

Escribo estas letras, dudo en publicarlas, me decido a hacerlo, no hay sonrisa alguna...

sábado, 1 de octubre de 2011

Momento de reflexión...

Últimamente mi vida ha estado pasando de mal a peor, deudas, desempleo, desamor, perdida de amor propio, enfermedades, dolores articulares, estrés, insomnio, pesadillas y terrores nocturnos, aumento de talla y aislamiento de la sociedad en general.

Todos los síntomas antes mencionados siguen la linea de circulo vicioso, uno lleva a otro y sin un final visible. Posiblemente sea que la vida real esta tan en frente de mi que no me deja ver nada más allá. Es pésimo el estar estresado todo el tiempo con dolor estomacal que no puedes decir que tienes por miedo a más medicinas e inyecciones.

De lejos, mi vida parece bonita, me ven y muchos dicen que me envidian, otras personas me acosan y otras, por muy raro que suena, me admiran. Pero es en estos momentos en los que me doy cuenta que me he quedado solo, no por decisión unánime de todos mis conocidos, sino porque yo lo he decidido.

Escribir me ayuda bastante, no hay duda de ello, diseñar, tocar la guitarra, cantar, pensar, leer. Pero hay algo que me ayudaría bastante y que aun así me lo sigo negando: Llorar...

Hace tiempo, varios años atrás, sufrí la peor depresión de mi vida. Perdí gran parte de la inmensa humanidad que me caracterizaba y la gente a mi alrededor no pudo evitar sentirlo. Perdieron parte de su fe en mi, pero al parecer aun así, le gente me quería. Fue durante los 17 años hasta los 18, un año completo de sufrimiento, de dolor y claro, plagado de llanto. Aun así logre salir adelante sin un psicólogo y con muchísimas cicatrices del alma. Poco tiempo después aquello que me dio paz me tumbo peor que nunca.

No me deprimí como aquella vez, sino que algo peor paso, perdí mi llanto, perdí mis sueños, perdí mi humanidad, todo por algo que no vale la pena. Aun así no hay perdida sin ganancia, gane inteligencia, gane capacidad intelectual y gane libertad de pensamiento y de acción. Logre pensar lo que antes me impedía y logre odiar como antes no me dejaba odiar. Me convertí en un ser superior a lo que antes era, con maldad interior nunca antes vista, con un odio supremo que me motiva a seguir, todo aquel sufrimiento mejoro mi arte de formas inimaginables, toda aquella rabia y desilusiones me ayudaron a obtener mi filosofía única, si fuera un poco mejor podría forjar mi propia religión, pero hay algo de lo que no me di cuenta entre tanta emoción de mi nuevo ser. Aquel ser no es humano, no tiene amigos, no tiene familia, no tiene alma.

Un millón de personas pasa frente a mi todos los días, dos millones en las horas pico, todos lo sienten, un desprecio descomunal por todos ellos, por mi mismo, pero enfocado a la superación. Solo pocas personas me ven y deciden hablarme, tal vez sea por mi bonita mascara de niño bueno que cargo todo el tiempo cuando estoy con alguien que me interesa. Pero solo eso, no soy un niño bueno, para nada.

Mis platicas están cargadas de filosofía propia, la cual uso para tratar de infectar a las demás personas, que piensen que ellos tuvieron esa idea y que la desarrollen como propia, que críen a aquel virus como a un bebe para que después puedan pensar como yo, sientan como yo y comprendan todo mi interior como yo lo veo y siento.

Si, odio puro sin más, una legión de maldiciones luchan en mi pecho por salir a flote, una legión que no siempre contengo. No puedo decir que soy el peor ser humano, ya que dentro de todo mi odio, aun hay rastros de amor, de ternura, pero se ven opacados por todas mis demás acciones. La risa de un niño hace que me de un nudo en la garganta, pero nada más. No hay más lagrimas, olvide como llorar. Todo este tiempo he criticado a la sociedad porque digo que no saben soñar, que han olvidado lo que es querer un futuro mejor, sin embargo, lo único que hago es criticarme a mi mismo, yo no me veo en un futuro mejor, al contrario, siento que debo sufrir aun más para aprender más, me he vuelto adicto al aprendizaje al grado de preferir las verdades dolorosas sobre cualquier cosa, me regocijo en mi dolor y lo mantengo dentro de mi, no lo quiero compartir, lo guardo celosamente para mi, lo acaricio hasta que sus espinas hacen sangrar mis manos y lo beso para sentir la sangre por mi labios. El sufrimiento esta preñado de conocimiento y entre más sufra, más conozco.

Esta es una carta para quien quiera leerla, no a todos les va a gustar lo que leen, pero así es mi vida, así soy yo. Presumo de tener sueños, pero mi más grande sueño es sufrir al máximo. Se que nadie me querrá ayudar a hacerlo, y se los agradeceré, no por mi, sino por ustedes, no es justo que pierdan su humanidad por algo que no es humano, es más, un perro es más humano que yo.

Gracias por leerme, y a esta pagina por ser mi lienzo en este pedazo de blasfemia contra la vida, mi vida. Si alguien quiero hacer algo al respecto, es bienvenido, sino quiere, es igualmente aceptable.