Acostado viendo el cielo nublado, así empieza todo.
Me asomo por la ventana y veo calles extrañas, ajenas a mi persona. Veo el cielo brillar entre toda aquella neblina y sonrió, tan sincero como se puede y tan lleno de armonía como jamas.
Me levanto apenas queriendo y mi hermano toca la puerta de mi cuarto de hotel, me dice que ya casi nos tenemos que ir, que prepare mis cosas. Mis cosas, aquellas que me describen sin decir una palabra, todas ellas me observan sin ojos y me sonríen sin boca. Las guardo una a una en mi maleta y sostengo por un instante mi Nintendo DS lite, lo observo pensando que tal vez me haga falta, pero decido que no y lo guardo junto a mis demás pertenencias.
Saliendo de mi cuarto veo a mi familia de pie esperándome, yo con una playera cafe descolorida y dos chamarras les sonrió, me devuelven la sonrisa y empezamos a guardar las maletas en un auto. Lo abordo y veo a toda aquella ciudad, tan serena y hermosa, que no quiero dejar ese lugar nunca, la extraño este lugar y aun no me he ido. Mi sonrisa cambia a un templante un poco oscuro, melancólico y pensativo observo las calles pasar una a una, una tras otra, hasta que llegamos al aeropuerto.
Parece que nuestro vuelo se retraso hasta la noche y mi sonrisa no puede estar más grande, les doy la idea de ir a visitar aquel sitio de interés que hace tanto años he querido visitar y que durante nuestra corta estancia aquí no habíamos podido ir: La Torre Eiffel. Mi papá dice que esta muy cansado y nos dice que vayamos yo y mi hermano. Los dos ilusionados nos vamos caminando para ver a todas esas personas, todo ese mundo diferente que es Francia. Hay lugares que se asemejan a nuestro país, calles oscuras y silencio universal, más todo se opaca cuando un festival en una plaza publica hace que varias replicas pequeñas de la Torre Eiffel se iluminen con fuegos artificiales y algunas exploten, mis lentes iluminados reflejan toda la felicidad que tengo dentro, regreso a ser niño, varios puestos de la calle pertenecientes a la feria ofrecen grandes premios por participar en juegos de habilidades, yo tomo uno, al parecer debo sumergirme en un tanque de agua en busca de un pequeño rifle y disparar a un blanco a distancia considerable, no me importa mojarme. Le doy mis cosas de valor a mi hermano y me meto al tanque, encuentro el rifle con facilidad y le disparo al blanco. Me gane unas pantuflas... un premio algo pequeño pero puedo elegir cuales tomar, elijo unas de peluche rosas para regalarcelas a mi novia Lorena en cuanto regrese a México y seguimos el recorrido.
El cielo esta nublado y no puedo ver mucho por encima de los edificios, busco la Torre Eiffel pero no la veo, solo veo las replicas encendidas en fuegos artificiales pero ninguna señal de la original.
-Carajo, no traigo el DS- Le dije a mi hermano
-¿Y que?
-Pues que ahí tengo el traductor para saber como preguntar una dirección...-lo digo en un tono decepcionado
-No te preocupes, ahorita la encontramos, ademas esta chido caminar por aquí ¿no?- me dice Charly con una sonrisa juvenil.
-Pues si, hay que disfrutarlo, tienes razón.
El viaje continua hasta que a lo lejos veo dos siluetas conocidas: El Arco del Triunfo y la Torre Eiffel. Mi rostro se ilumina y al querer llegar a esos monumentos mi celular suena, con tono apresurado mi papá me dice que nos apuremos de regreso al aeropuerto, que nuestro avión sale en menos tiempo del que se había previsto. Al colgar el celular veo a lo lejos esas dos siluetas, apenas perceptibles ante la neblina y un nudo en mi garganta se empieza a hacer, más el tiempo no nos favorecía y solo nos quedamos viendo mi hermano y yo sin saber que hacer, ya que de ir a la Torre, podríamos perder el vuelo.
-Pues... yo creo que le vamos a ver la próxima vez que vengamos ¿no? - le digo con poca emoción
-Si, ya vendremos otra vez sin que nadie nos presione.
Abordamos un taxi y mi hermano le dice en su Frances básico hacia donde queremos ir.
Llegando al aeropuerto veo a una cara conocida, una amiga de la secundaria que hace años no veo y me alegro de verla, me acerco a platicar con ella y le pido su correo, me lo da y se marcha, ya que ella iba llegando. Me quedo pensativo de nuevo y volteo al cielo, ahora esta despejado y a lo lejos se ve toda la ciudad, Francia en todo su esplendor, saco mi celular y sin pensarlo tomo una foto panorámica, seguida de varias en donde estamos mi hermano y yo, son tantas fotos que al verlas de nuevo no recuerdo haber tomado la mayoría.
Se aproxima nuestro vuelo y los tres lo abordamos, en mi maleta esta Aipom y lo saco para que me acompañe en el avión. Por la ventana vemos la ciudad alejarse y en mi mente queda la promesa secreta de regresar lo más rápido que pueda a aquella ciudad, que en este viaje me dio tanto y a la que tanto falto ver de ella.
...
Mis ojos se abren lentamente y veo la hora, son 10:30 a.m. me siento vació y triste, nunca fui a Francia y mi corazón lo resiente, me duele asimilar que despierto de nuevo en el Tenayo y sin ninguna foto en mi celular para recordar aquel sueño. Mi casa esta vacía y lo único que hay para desayunar es pan. Nada es igual desde hoy, Francia es mi motivación y no pienso perderme ante las adversidades. No hay Torre Eiffel, pero hay un alma que me acompaña en este país, tengo su amor y su apoyo y junto a ella, se que lograre los más grandes logros de mi vida.
1 comentario:
amor!
me has hecho llorar con esta entrada
en verdad!
estoy en la opcion tecnica y se me salieron las lagrimitas.
en verdad
me has emocionado horrores, leyendote senti que en verdad ya habia ido a Europa, que estaba ahi y el hecho de que me hayas comprado pantunflas rosas fue muy tierno! :P
jja
TE AMO!
Te aseguro que tu y yo estaremos camino a Francia algun dia!
LO PROMETO!
M e e n c a n t a s !!
demasiado!
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